Edgar P. Benchley fue bendecido con un pooka apodado Ari, era un conejo de 2.40 metros de altura, este solo podía ser visto por Edgar. En el cuento se van narrando episodios en los que Ari hace alboroto para que Edgar obedezca a la ética y actúe de forma correcta. El primer recuerdo de Edgar sobre las instrucciones o consejos de Ari fue cuando Edgar y su mamá iban rumbo a la iglesia, sin embargo la señora Vera BGenchley era impuntual y por lo mismo iba a exeso de velocidad y sin respetar las señales de tránsito. Ari reprobó la conducta de la señora Vera y le pidió a Edgar que corrigiera a su mamá sobre su comportamiento, Edgar no le hizo caso y ante esta omisión a Ari no le quedó otro recurso más que patear sobre la humanidad de Edgar. Otra ocasión que Ari corrigió a Edgar fue cuando saliendo de la tienda de abarrotes la mamá de Edgar se percató de que en la parte inferior del carro de compras había una bolsa de detergente misma que no habia pagado, obviamente Ari le dijo a Edgar queera momento de decirle a su mamá que estaba en un error y que tenía que regresar a pagar la bolsa de detergente. Situaciones como estas tan pequeñas de inicio fueron formando en Edgar una conciencia de lo correcto y lo incorrecto.
29 oct 2007
LA HONESTIDAD ES UN ASUNTO EXIGENTE
Publicado por ANABEL POBLANO, JOSELIM VAZQUEZ, JULIO RAMIREZ, ARMANDO HERRERA, RAFAEL GUTIERREZ, MIREYA REYES
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